Etiquetas de caja
Varias cajas por albarán, cada una con sus artículos, sus lotes y su peso — y su propio código de barras o QR.
El mismo SaaS que ya presupuesta tu corte láser lleva ahora el almacén con trazabilidad, la producción, las nóminas, la contabilidad, la calidad y las compras — todo conectado, sin salir de la plataforma.
Un almacén con trazabilidad de lote de punta a punta, un equipo con sus documentos y sus caducidades bajo control, una contabilidad completa con IVA y remesas, control de calidad documental, contratos con aviso y compras que comparan proveedores de verdad. Y ahora, además, el circuito del dinero: impagados que se reclaman solos, botón de pago en cada factura y previsión de caja a 90 días.
La materia prima entra al recepcionar y se consume por FIFO en producción; el producto acabado nace al fabricar y sale con el albarán. Cada movimiento queda escrito: qué lote, en qué pedido, para qué cliente — con picking por escaneo de código de barras.
Cada paso escrito: quién lo recibió, dónde está, en qué se usó y a quién se le entregó.
Cada línea de un pedido se recoge escaneando su código de barras — el sistema sabe qué lote se ha usado en cada pieza.
Varias cajas por albarán, cada una con sus artículos, sus lotes y su peso — y su propio código de barras o QR.
El material más antiguo sale primero, y mover stock entre zonas pide siempre el lote — nada se mueve «a bulto».
Libro diario con cuadre obligatorio, plan contable español en un clic, libros de IVA con los modelos 303/390/347, tesorería con vencimientos, bancos con conciliación, amortizaciones y cierre de ejercicio. Además, remesas SEPA para el banco y Veri·Factu para Hacienda.
Resultado, IVA y tesorería de un vistazo, con la remesa lista para el banco en un clic.
El PGC completo en un clic, con subcuentas de clientes y proveedores generadas solas y libro mayor por cuenta.
Cobros y pagos agrupados en el XML que pide el banco, y el extracto bancario se importa y concilia solo.
Cola de facturas enviadas a Hacienda con su respuesta y reintento automático de lo que falle.
Cada empleado con su categoría, su convenio y su coste/hora, más los documentos que de verdad importan: formación PRL, carnet de carretillero o de puente grúa, reconocimiento médico. Con semáforo y aviso antes de que caduquen — no el mismo día.
Un carnet caducado no es un despiste administrativo — es un riesgo. Ahora se ve venir.
Categoría, convenio, coste/hora enlazado a Costes Operativos, y qué puestos de planta puede ocupar cada uno.
Saldo y aprobación integrados con el control horario que ya usa tu equipo cada día.
Las revisiones de máquina se disparan por horas de uso o piezas fabricadas, no solo por fecha en el calendario.
Cada proveedor invitado recibe un enlace propio, sin necesidad de registrarse, para meter sus precios. La comparativa cuenta siempre los portes y avisa cuando una oferta más barata en realidad está incompleta — el error más habitual al comparar presupuestos de compra.
Proveedor único o mejor combinación línea a línea — con los portes ya sumados en cada opción.
Cada invitación lleva un enlace propio: el proveedor mete sus precios directamente, sin cuenta ni contraseña.
La pantalla enseña las dos opciones y cuánto se ahorra —o no— repartiendo el pedido entre varios.
La campana avisa en cuanto un proveedor responde — una oferta que entra sola no la ve nadie si no se avisa.
Cada cliente ve su propio catálogo —con su código, su precio y la cifra exacta de lo que tienes disponible— y puede hacer un pedido ahí mismo. El precio se vuelve a leer del servidor al confirmar, nunca del navegador, y el pedido llega avisando a la campana del taller.
Nada de artículos ajenos ni precios inventados: solo lo suyo, con el dato real del almacén.
Cada artículo se marca de qué cliente es; él lo ve con su propio código y la cifra exacta disponible.
Solicitada y confirmada, con histórico de cambios — cuándo se movió, quién lo hizo y por qué.
Planos, fichas técnicas o certificados marcados como visibles aparecen junto a cada artículo.
Un panel con toda la deuda vencida por cliente y su antigüedad (1–30, 31–60, 61–90, +90 días), y una secuencia de reclamación por email que escala sola: recordatorio amable, reclamación y aviso formal — un solo email por cliente con todas sus facturas, en su idioma, y con el botón de pagar dentro.
El cron diario decide a quién le toca aviso, de qué nivel, y lo manda en el idioma del cliente. Todo queda registrado.
1–30, 31–60, 61–90 y +90 días: se ve de un vistazo cuánto debe cada cliente y desde cuándo.
Todas sus facturas vencidas en una sola reclamación, con PDF y botón de pago — no cinco emails el mismo día.
Cuando una factura entra en vencido, el taller lo ve en la campana 🔔 sin tener que ir a buscarlo.
Cada factura tiene su enlace de pago: en el email al emitirla, en las reclamaciones y en el portal del cliente. El cobro entra por la pasarela de tu cuenta (tarjeta, Bizum, PayPal…), la factura se marca cobrada sola, con su asiento, y la campana avisa. Y el listado enseña 👁 cuando el cliente ha abierto el email.
El enlace lleva a una página de pago con el Stripe de tu cuenta. Al cobrar: Pagada, vencimientos liquidados, asiento hecho y aviso en la campana.
Un token por factura, sin login: quien tiene el enlace puede pagarla. Desde el email, la reclamación o el portal.
El pixel de apertura marca cuándo el cliente abrió el email de la factura o de la reclamación — se acabó el «no me llegó».
El webhook marca la factura cobrada, liquida sus vencimientos y genera el asiento de cobro. Sin tocar nada.
Forma de pago, días de vencimiento propios, fracciones (30/60/90) y hasta dos días de pago fijos («pago los días 10 y 25»), más IBAN y mandato SEPA, en la propia ficha del cliente. Los vencimientos de cada factura nacen solos con esas condiciones — y la tesorería los proyecta sobre el saldo real de tus bancos, semana a semana.
Parte del saldo contable de bancos y caja, y suma semana a semana lo que entra y lo que sale. Los vencidos sin cobrar se enseñan aparte.
Fracciona la factura en varios vencimientos y muévelos al día de pago del cliente. Como lo hace un ERP grande.
En la ficha del cliente, listos para las remesas de adeudos (Norma 19) que ya genera la contabilidad.
Tu cliente acepta el presupuesto firmando con el dedo desde su portal — nombre, NIF, firma, IP y fecha como evidencia.
Tres piezas que suelen vivir en carpetas sueltas y ahora están dentro de la misma plataforma, con quién hizo qué y cuándo.
Instrucciones y procedimientos con edición y revisión de verdad: quién los redactó, quién los aprobó y qué cambió.
De compras y de ventas, con fecha de validez y aviso antes de que caduquen — al email que tú digas.
Cada cliente con su comercial, jerarquía entre ellos y facturación por comercial —individual y de equipo.
Detalles que redondean el ERP: etiquetas a medida, documentos con tu propio diseño, y el control de calidad cubriendo también entrada y salida.
Tres plantillas —artículo recibido, artículo de venta y caja— con Code128, Code39, EAN-13, QR o DataMatrix.
Pedido, albarán y factura con tu propia maqueta: arrastra textos, logo, columnas y totales sobre un A4 a escala.
Material de proveedor que no cumple al recepcionar, o reclamación de cliente sobre lo ya entregado — con su propia consecuencia.
Lo que está en zona bloqueada no cuenta como stock disponible — ni para producción ni para el catálogo del cliente.
Solicitada y confirmada, por pedido o línea a línea, con quién cambió cada fecha y cuándo.
Una familia con artículos, o un comercial con clientes a su cargo, no se pueden eliminar sin antes reasignarlos.
Las retenciones IRPF a proveedores y profesionales, con perceptores, bases y cuota — y su CSV para la gestoría, junto al 303, 390 y 347.
Un botón 📇 en Clientes abre todo lo suyo: presupuestado, facturado, pendiente y vencido, sus condiciones de pago y su historial en una pantalla.
Cada empresa con su gente: compras, taller, administración — cargo, email y teléfono, y una marcada como principal.
La plancha llena se calibra una vez y se reutiliza: cantidades grandes o pequeñas, el precio sale en segundos.
El generador de microsites suma blog, formulario de contacto y analítica propia — con dominio y SEO local.
Cada presupuesto marcado como Enviado, En negociación o Perdido, sincronizado con las oportunidades del CRM.
Presupuestar, fabricar, vender y gestionar el equipo — desde el plano hasta el balance, sin saltar entre programas.